Una jerarquía es un sistema de intermotivación en que una persona da órdenes y los demás obedecen. Esto incluye que los subordinados obedecen órdenes de asignar premios o castigos.
Es un sistema circular porque a ningún subordinado le conviene desobedecer al jefe. Si lo hiciera, el jefe podría ordenar a otros subordinados a penalizar al desobediente. Mientras el resto obedezca al jefe, a cada individuo le conviene seguir obedeciendo al jefe. De esta manera, el sistema puede sostenerse a sí mismo.
Las jerarquías promueven las acciones de cooperación grupal que benefician al jerarca. Por ejemplo, un jerarca puede ordenar no sobrepescar un lago que esté bajo su dominio. Beneficiar a los subordinados puede ser conveniente para el jerarca en algunas ocasiones y en otras no.
Como el reconocimiento no escala y las jerarquías escalan, la cooperación grupal de gran escala se sostiene en jerarquías.
Las jerarquías concentran el poder.