Los sistemas de rangos son sistemas de reglas en contextos de reconocimiento que otorgan prioridad a los individuos más fuertes para elegir comida, refugio, y otros recursos valiosos.

Suelen aparecer para compensar reglas que perjudican más a los individuos más fuertes. Por ejemplo, la regla de no robar comida podría prevenir una escalada armamentista que es perjudicial para el grupo, pero es más costosa para los individuos más capaces de saquear.

Evidenciar la superioridad para ascender en un sistema de rangos suele requerir enfrentamientos físicos. El impacto de un enfrentamiento es no lineal (si un poco más de esfuerzo lleva a ganar la pelea, un pequeño crecimiento en el esfuerzo generaría un gran crecimiento de las recompensas). Además, la no linealidad aumenta cuando el sistema de rangos es fortalecido por un sistema de alianzas.

Dada la extrema no linealidad del sistema de rangos, las instancias donde este es volátil y suceden los enfrentamientos son críticas. Ascender permite cosechar premios durante largos periodos de tiempo, y descender implica ser relegado hasta la próxima instancia de volatilidad. Casi siempre, vale la pena apostar todo por aumentar o preservar el rango. Esta lógica tiene un correlato emocional.

No hay que confundir el sistema de rangos con las jerarquías.