Un sistema de intermotivación es un sistema de incentivos impuesto por seres humanos. Uso un nombre distinto para precisar dos cosas.

En primer lugar, digo “inter” pensando en personas motivándose entre sí. No son sistemas de promoción y disuasión en abstracto (sistemas de reglas con premios y castigos, pero sin determinar quién se encarga de premiar o castigar) o surgidos del entorno natural (por ejemplo, tener el “incentivo” de evitar leones). Son sistemas de humanos promoviendo y disuadiendo acciones de otros humanos.

Esto ayuda a explicitar la crucial pregunta de quién o qué motiva a los que se encargan de motivar a otros.

Además, uso “motivación” porque “incentivo” suele tener asociaciones monetarias. Intuitivamente, “motivación” da cuenta de que hay una mayor amplitud de penalizaciones y premios (también nos puede motivar el amor, una sonrisa, o una sensación de deber, y nos puede disuadir una mirada).