Las empresas son organizaciones productivas jerárquicas que operan en economías de mercado. Predominantemente, venden lo que producen en el mercado, y recompensan a sus participantes o empleados mediante dinero (salarios).
Las empresas nacen principalmente porque las jerarquías permiten resolver externalidades dentro del grupo productivo que el mercado no resolvería (por ejemplo, diseñar un logo o hacer la contaduría son acciones costosas que benefician al grupo entero). Otra utilidad de las empresas es que cristalizar algunas transacciones (por ejemplo, un proveedor a un precio fijo) es más conveniente que buscar la mejor oferta cada semana, porque nuestros recursos cognitivos son finitos. Sin embargo, establecer y sostener grupos de cooperación estables también es una externalidad.
El funcionamiento jerárquico de las empresas permite la extracción de excedentes, incluso en casos donde la empresa no posee máquinas, insumos o instalaciones necesarias para la producción. Esto es particularmente frecuente en el sector de servicios.