La reciprocidad es el sistema de intermotivación detrás de las amistades. Puede funcionar tanto entre individuos como entre organizaciones.

Consiste en recompensar a quien nos beneficia personalmente, y penalizar a quien nos perjudica personalmente. Dicho de otra manera, consiste en devolver los favores y los daños.

La reciprocidad es circular porque implementarla es provechoso. Esto es porque implementarla incentiva a otros a favorecernos y disuade que nos perjudiquen.

En contextos sin reencuentros, la reciprocidad no prospera. En contextos que requieren cooperación grupal, porque las acciones tienen externalidades que afectan a grupos enteros, la reciprocidad tampoco prospera.

La reciprocidad es implementada por nuestras emociones, de manera que la llevamos a cabo en forma automática e inconsciente.

La reciprocidad tiene una versión explícita y escalable, el mercado.

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