Actualmente, las jerarquías son el único tejido de cooperación de nivel grupal capaz de sostenerse en grandes escalas.

A diferencia del reconocimiento, que requiere vigilancia mutua entre los miembros de la comunidad, las jerarquías solo requieren que:

  1. El jefe pueda vigilar a sus subordinados
  2. El jefe pueda ordenar a los subordinados premiar o penalizar a otros individuos

Lo que vuelve escalables a las jerarquías es que estas pueden anidarse para formar estructuras escalonadas. Esto significa que el jefe de un grupo puede ser un subordinado en otro grupo. Esto puede dar lugar a estructuras piramidales:

graph TD
    R["Jefe grupo 1"]
    A["Subordinado grupo 1<br/>(Jefe grupo 2)"]
    B["Subordinado grupo 1<br/>(Jefe grupo 3)"]
    A1["Subordinado grupo 2"]
    A2["Subordinado grupo 2"]
    B1["Subordinado grupo 3"]
    B2["Subordinado grupo 3"]

    R --> A
    R --> B
    A --> A1
    A --> A2
    B --> B1
    B --> B2

Estas estructuras piramidales pueden ser arbitrariamente grandes. Existen límites a la escala, dados por las tecnologías de comunicaciones, de planificación y de rendimientos a la escala, pero no son límites intrínsecos de las jerarquías. En otras palabras, esos límites pueden moverse con el tiempo para dar lugar a jerarquías cada vez mayores.