Cuando un tejido de cooperación grupal sostiene reglas, el tejido determina si las reglas se cumplen o no.
Por ejemplo, una sociedad podría tener una regla de respeto a la propiedad privada. Si la regla se sostiene en la jerarquía policial, depende de que el comisario desee imponerla. Si un comisario corrupto decide liberar una zona para permitir robos, la regla quedará suspendida.
Si una comunidad sostiene la propiedad privada en el reconocimiento, su aplicación dependerá de que la mayoría de la comunidad desee imponerla. Si en una sequía la mayoría desea distribuir la cosecha acaparada por un individuo, la regla quedará suspendida.
El alcance de las reglas está determinado por el sistema que las fundamenta. Las jerarquías preservan las reglas según lo que deciden los jerarcas, mientras que el reconocimiento preserva las reglas según lo que decide la mayoría. Cuando las jerarquías compiten con otros tejidos, los jerarcas pueden verse obligados a sostener reglas que beneficien a sus subordinados como medio para preservar su poder sobre los mismos. Cuando un tejido es desplazado por otro, las reglas que sostenía dejan de aplicarse.