La mayoría de los problemas sociales nacen de que convenga perjudicar a los demás en beneficio propio (o, equivalentemente, no convenga trabajar en favor de los demás).
La crisis ambiental nace de que para los individuos es más cómodo usar auto y productos plásticos, pero eso contamina el medio ambiente para todos. El poder de los tiranos nace de que a los individuos les conviene obedecer y dar poder, lo cual perjudica al resto.
Cada crisis tiene detalles específicos de cómo sucede, pero la mayoría se reduce esencialmente al problema principal. Con esto quiero decir que centrarse en los detalles (por ejemplo, la captura de carbono) sin tratar el problema principal es incurrir en un pseudoproblema.
Parece trivial, obvio e inevitable que convenga perjudicar al resto en beneficio propio, pero no lo es. En pequeñas comunidades esto prácticamente no sucedía, porque el reconocimiento resolvía el problema en general. Esto implica que si logramos escalar el reconocimiento, podremos atacar de raíz al problema principal.