Un tejido de cooperación es un sistema de intermotivación básico.
Esto quiere decir que no depende de ningún otro sistema para que obedecerlo sea un equilibrio estable. En otras palabras, sólo depende de sí mismo.
En la actualidad, existen cuatro tejidos de cooperación: la reciprocidad, el reconocimiento, el mercado y las jerarquías. Los demás sistemas de incentivos dependen de alguno o algunos de ellos para sostenerse.
Pueden clasificarse según su escala y nivel de cooperación.
Análisis basado en tejidos
Los tejidos de cooperación son las estructuras fundamentales del comportamiento social humano:
- Son internamente estables pero compiten entre sí según patrones específicos.
- Su evolución explica tendencias macroscópicas del ánimo social, porque nuestras emociones implementan los tejidos de escalas pequeñas.
- Su evolución explica tendencias macroscópicas de la historia social y política humanas.
- Su evolución impacta en la cultura, porque las normas sociales se sostienen en tejidos.
- Son determinantes para enfrentar las grandes crisis sociales de la actualidad porque sufren un dilema central que es fundamental para que estas crisis surjan.
- Determinan el alcance y los límites de los sistemas de reglas que se apoyen en ellos para subsistir.