Cuantos más participantes tiene un tejido de cooperación, tiende a poder dar recompensas y penalizaciones más impactantes.
Asimismo, cuantos menos participantes tiene, tiende a poder dar recompensas y penalizaciones menos impactantes.
Esto implica que, en la competencia de tejidos, las diferencias de poder se retroalimentan y amplifican, porque los tejidos más poderosos tienen un mayor poder de quitar participantes a otros tejidos, y los tejidos más débiles tienen un menor poder de retener a sus participantes. Entonces, cuanto mayor es la diferencia de poder, más fácil es que esta crezca.
Para mitigar la amplificación de asimetrías, los tejidos débiles suelen prohibir participar de otros tejidos a sus participantes.