Podemos pensar a los tejidos de cooperación como el sistema operativo de las organizaciones y la cultura.
Si el hardware es la humanidad y su entorno, y las organizaciones, las reglas, la cultura y las acciones son procesos ejecutando, los tejidos de cooperación son el sistema básico sobre el cual ejecuta todo lo demás.
Esto es importante porque cuando hay problemas, vulnerabilidades o bugs críticos en el sistema operativo, intentar resolverlos en las aplicaciones no es el mejor enfoque. Aunque uno podría intentar modificar las aplicaciones para esquivar algunos problemas del sistema operativo, hay problemas de fondo que no pueden evadirse.
Dado que los tejidos de cooperación tienen una vulnerabilidad central, necesitamos desarrollar un nuevo sistema operativo que la corrija.