Los tejidos de cooperación compiten por la motivación de sus participantes a medida que la tecnología se desarrolla. Esta dinámica sigue patrones específicos.
A medida que la humanidad descubre manera de aprovechar rendimientos a escala hasta escalas mayores, las organizaciones tienden a crecer. Para crecer, toman participantes de otras organizaciones. Dado que las las jerarquías escalan y el reconocimiento no escala, el crecimiento de las organizaciones implica el crecimiento de las jerarquías.
Las diferencias de poder se amplifican porque los tejidos más poderosos adquieren mayor capacidad de crecer y los tejidos más débiles pierden capacidad de crecer. Esto genera una dinámica de crecer o perecer.
Esto tiene los siguientes efectos:
- Las comunidades pierden participantes y eventualmente son desplazadas por jerarquías.
- Las jerarquías mayores crecen y el poder se concentra en pocos jerarcas poderosos.
- La disputa por crecer o perecer se aproxima a un juego donde el ganador se lleva todo, por lo que puede generar luchas encarnizadas.
- En algunos contextos, los tejidos débiles oprimen a sus participantes para sobrevivir. Eventualmente, los tejidos poderosos liberan a los participantes de tejidos débiles para seguir creciendo.
En el extremo de escalabilidad, la competencia entre los cuatro tejidos de cooperación converge a dos destinos posibles, el despotismo y el colapso.