Los valores en el reconocimiento tienden a converger, porque desviarse de los valores comunes es costoso.

Esto podría llevar a situaciones en que las penalizaciones y premios se fijan en valores que son perniciosos o indeseables para la comunidad. Enfrentar los valores sostenidos por el grupo para llevarlos a un nuevo valor es una externalidad positiva. Para que la comunidad pueda salir de ese tipo de situaciones, debe recompensar a los individuos que asuman los costos de ayudar a variar los valores del grupo.

Por ejemplo, el reconocimiento normalmente indicaría penalizar a quien enfrente a alguien valorado por la comunidad. Asimismo, indicaría penalizar a quien defienda a alguien rechazado por la comunidad. Sin embargo, si después del enfrentamiento o la defensa la comunidad respalda el nuevo valor, entonces recompensará a la persona que antes había sido penalizada, para promover los desvíos favorables en el futuro.