La centralización del aprecio es la tendencia a que la mayoría preste atención, admiración y aprecio a pocas celebridades. Esto reduce la atención y el aprecio entre pares. En consecuencia, pocas personas son muy admiradas y la enorme mayoría es desdeñada o pasa desapercibida.
La centralización del aprecio es frecuente en las redes sociales digitales, y se sostiene en una externalidad: a cada uno le conviene consumir el contenido más entretenido, pero nadie quiere ser ignorado. Cuando todos siguen ese incentivo individual, la atención se concentra en unas pocas estrellas y la mayoría queda ignorada.
A medida que la atención se centralizó, las redes sociales se transformaron en plataformas de entretenimiento.