La crisis de motivación es la desgana generalizada, o falta de motivación a nivel social.

Puede entenderse como uno de los efectos de las distorsiones del tejido social, que genera un desajuste evolutivo para nuestras emociones de cooperación. La centralización del aprecio hace que el ecosistema de motivación se transforme paulatinamente en un juego donde el ganador se lleva todo.

Cuando el ganador se lleva toda la recompensa, la relación entre premio y esfuerzo es nula para quienes no tienen probabilidades de ganar. No ganar implica obtener un premio nulo, sin importar el esfuerzo o el rendimiento que se haya tenido. Para los que no tienen posibilidad de ganar, esforzarse pierde sentido. En la mayoría de los juegos donde el ganador se lleva todo, la mayoría no tiene posibilidades de ganar (por ejemplo, la probabilidad de transformarse en el corredor más rápido del mundo es prácticamente nula para la mayoría).