En contextos de reconocimiento, nuestras emociones nos impulsan a hacer aportes eficientes a nuestra comunidad, mediante la motivación, el aburrimiento y la frustración.
- El aburrimiento indica que nos esforzamos de menos y que conviene buscar una actividad más desafiante con retornos mayores.
- La frustración indica que estamos haciendo esfuerzos demasiado grandes con escasos resultados, y conviene buscar una actividad más acorde a nuestras capacidades.
- La motivación o la diversión indican que hay una buena relación entre nuestro esfuerzo y su rendimiento, por lo que conviene preservar la actividad que estamos llevando a cabo.
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