Detener escaladas armamentistas reputacionales tiene un valor económico inexplorado, porque reduce todos los costos vinculados al consumismo y otros costos espúreos o surgidos de la falta de cooperación.
Por ejemplo, los huteritas son más rentables que sus contrapartes sin normas que limitan el consumo, lo cual llevó a su rápida expansión, pero sus colonias tienen un tamaño limitado. Detener la onerosa competencia reputacional en grandes escalas traería beneficios económicos inexplorados, pero requeriría cooperación grupal de gran escala, algo que se topa con el dilema central y todavía no se logró en forma satisfactoria.