Nuestras emociones de motivación se adaptaron a comunidades pequeñas, donde los participantes comparten un sistema de valores. Una distorsión importante del tejido social es la coexistencia de múltiples comunidades en una misma sociedad, lo cual implica que las personas solemos participar de más de una comunidad o sistema de valores al mismo tiempo.
En algunos casos, esos sistemas de valores son contradictorios. Por ejemplo, si nuestra comunidad deportiva valora nuestro rendimiento en el basketbol y nuestra comunidad artística valora nuestro rendimiento teatral, la contradicción entre los valores de una y otra comunidad, y la incapacidad de internalizar fácilmente los unívocos valores de una comunidad, generan dolor y malestar emocional.