Un sistema de validación de acciones podría fortalecerse con un sistema de apelaciones.
En un sistema de apelaciones, un idividuo o grupo de individuos podría apelar la decisión previa. En caso de apelarse, la decisión se somete a un grupo mayor, lo cual lo vuelve menos manipulable y menos capaz de coordinar. Si la decisión original se revoca, quienes habían ganado la decisión original perciben una penalidad que compensa, con creces, el beneficio de haber triunfado, para disuadir las votaciones incorrectas.
Apelar una decisión debería tener un costo, para que nadie inunde el sistema de apelaciones. Al mismo tiempo, debería tener una recompensa en caso de que la decisión original se revoque, para promover las apelaciones justas.
En principio, podría haber varias instancias de apelación. Los premios y las penalizaciones, así como el costo de apelar, podrían variar según la instancia.