Los efectos de red son el hecho de que un sistema con más usuarios ofrece más beneficios para todos sus usuarios, y sus efectos derivados. El efecto más importante es que los negocios que admiten efectos de red tienden a generar monopolios u oligopolios.
Cuando una plataforma conecta personas para algo (tal como socializar, comprar y vender productos, transportarse, compartir videos, etc), ofrece más conexiones cuantos más usuarios tiene. Dado que conviene usar la plataforma con más usuarios (ya sean vendedores, conductores, creadores de contenido, etc), todos los usuarios convergen a la misma plataforma.
Efectos similares pueden verse cuando los costos variables de ofrecer un servicio son insignificantes respecto de los costos fijos para desarrollarlo o mejorarlo. Por ejemplo, tener un usuario más en una plataforma de streaming es prácticamente gratis respecto del costo asociado a producir series o películas. Entonces, las plataformas de más usuarios pueden ofrecer más y mejor contenido, lo cual también genera monopolios naturales. En otro ejemplo, el costo de ejecutar un modelo de IA es insignificante respecto del costo de entrenar modelos mejores, por lo que las plataformas de IA también están sometidas a los efectos de red.
Los efectos de red pueden pensarse como una versión acelerada y localizada de la competencia de tejidos. Es una versión acelerada porque los servicios con efectos de red mejoran directamente a medida que crece la cantidad de usuarios, mientras que la mejora en la productividad de las organizaciones a medida que aumenta su cantidad de participantes depende del paulatino desarrollo tecnológico. Es una versión localizada porque la tendencia monopólica de los efectos de red está, hasta el presente, acotada a un dominios específicos (como la compra-venta, los viajes o las plataformas de entretenimiento), mientras que la competencia de tejidos aplica a la producción y cooperación en general.
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